
Andorra deslumbra a los turistas que la visitan cada año con sus pueblos-calles, donde abundan los comercios y las tiendas especializadas, así como también con su gran diversidad de monumentos donde aún predominan restos del románico y del gótico.
El auténtico ambiente de las parroquias despierta en los visitantes una sensación alegre y agradable, situación que se complementa con la amabilidad de los lugareños y la afición que comparten tanto los habitantes como los turistas por el deslumbrante entorno natural.
Si bien hay una gran oferta de hoteles en Andorra la Vella, merecen especial atención los alojamientos con spa. El territorio es muy famoso por las propiedades naturales de sus aguas curativas. Muchos hoteles ofrecen tratamientos relacionados con la belleza y el bienestar a sus huéspedes.

La oferta comercial en Andorra es muy interesante debido a la posibilidad de adquirir artículos libres de impuestos. Los turistas podrán encontrar locales especializados en artículos de lujo, perfumes, electrónica, tabaco y demás objetos de consumo cotidiano.
Pero lo más atractivo de Andorra se destaca cuando llega la época de esquí. Se trata de la mayor extensión esquiable de todos los Pirineos, razón por la cual se ha posicionado como el blanco de todas las miradas por los amantes de este deporte de invierno.
Andorra ofrece escenarios ideales para quienes desean descansar y practicar todo tipo de deporte en pleno contacto con la naturaleza como: senderismo, escalada, barranquismo, quads, jumping y muchos más.


