Una vez pasamos el control de la entrada, en el que unos vigilantes miran las mochilas por si llevamos objetos peligrosos, tenemos dos opciones: dirigirnos al Disneyland Parc o a los Walt Disney Studios. En caso de disponer de un único día para visitar los dos parques, recomendamos ir primero a los Studios, que son más pequeños. En taquilla podemos comprar el ticket conjunto para los dos parques, 59 euros, que compensa y mucho, teniendo en cuenta que la entrada de un día para cada parque cuesta 49 euros.
Vayamos un día o más (hay tickets de diferentes modalidades), hay que preparar muy bien la visita, por lo que hay que conocer bien lo que hay en cada parque. Comencemos por los Walt Disney Studios.
Los Studios se dividen en cuatro zonas, cada una tiene sus atracciones, espectáculos, tiendas y zonas de restauración. La primera es Toon Studio, una zona muy recomendada para los niños. Aquí es donde el visitante descubre los trucos de la animación Disney. Entre sus atracciones destacan Crush Coaster, una de las atracciones inauguradas por el decimoquinto aniversario del parque y es una montaña rusa basada en la película “Buscando a Nemo”, concretamente en la escena en la que aparecen las tortugas; y Cars Race Rally, una carrera a lo largo de la Ruta 66 de Estados Unidos a bordo de Rayo McQueen.
Hay dos espectáculos: Animagique, donde Mickey, Donald y otros personajes cobran vida rememorando algunos de los mejores momentos de las películas Disney, y Art of Disney Animation, en el que se puede ver cómo los artistas de la factoría crean los personajes.
Foto vía: Flickr.



