
Kyoto es un destino ideal para aquellos que busquen ver la historia con sus propios ojos. Posee innumerables templos budistas, construcciones tradicionales, monumentos y todo el atractivo tradicional que asociamos a oriente. Los techos curvados son moneda corriente, los vendedores callejeros, pisos de adoquines, ideogramas grabados en prácticamente todo, dando la impresión de estar parados en una gran obra de arte mantenida a lo largo de los siglos. Desde los magníficos templos budistas hasta los pequeños estanques con carpas, todo posee un encanto indescriptible.
La vegetación forma un papel muy importante en la vida de este pueblo, se la cuida como a todo lo demás. Tal es así que muchas de sus edificaciones fueron declaradas patrimonio de la humanidad por la Onesco, y es una de las pocas ciudades que no sufrieron bombardeos durante la segunda guerra mundial.
Posee una red de subterráneos propia, y para visitarla podemos utilizarlos sin problemas, aunque posee tantos sitios para ver que conviene más ir a pie. En Kyoto central podemos encontrar gran cantidad de edificios históricos, pero tampoco podemos olvidarnos de sus alrededores. Más adelante les contaré más sobre esta hermosa ciudad hermana de Tokyo.
Saludos.


