Y si el Paseo del Prado es una de las principales vías de Madrid, el Parque de El Buen Retiro es el parque más importante de la Villa. Sus doce hectáreas de superficie tienen mucha historia, una historia que se remonta al siglo XVII cuando Felipe IV ordenó la construcción del Palacio del Buen Retiro que se rodeó de diferentes jardínes salpicados con estatuas, fuentes y lagos.
La Guerra de la Independencia arrasó los jardínes que tuvieron que volverse a hacer durante los reinados de Fernando VII e Isabel II. En 1868 dejó de pertenecer a la monarquía pasando a ser del poder municipal. Y así sigue en la actualidad. Es el lugar preferdo para el esparcimiento de los madrileños y los tristas también se acercan a él para conocerlo. No es nada raro ver a gente practicando el footing, patinando o remando en las barcas del lago más grande.
En el parque hay dos palacios. El Palacio de Velázquez, que data del año 1883 y que ahora mismo cerrado, y el Palacio de Cristal que alberga exposiciones temporales y que es de 1887. Éste está semirodeado por un pequeño lago y es probablemente uno de los lugares del parque más fotografiados. Destaca también La Rosaleda, un bonito jardín de rosas.
Foto vía: Fonisol.



