En Llafranc destacan los restos de la Prensa de Vino Romana que se utilizó entre los siglos I a.C y I d.C. Justo al lado está la Iglesia de Santa Rosa de Llafranc, que está dedicada a la Virgen de Lima. En la localidad también puede verse el Dolmen de Can Mina dels Torrents, el vestigio de mayor antiguedad que hay en el municipio ya que data de entre los años 3400 y 10 antes de Cristo. El dolmen es un sepulcro megalítico. También se puede ir a la playa, al puerto deportivo o hacer una excursión en kayak hasta las Islas Formigues.
Por su parte, Tamariu es un remanso de paz y tranquilidad. Además de ir a la playa, se puede dar un paseo por el Camino de Ronda, ver la Barraca de 1872 de la Playa dels Liris e ir a la Fuente d’en Cruanyes, de la que antiguamente se sacaba el agua para embotellar. También se puede hacer una excursión en kayak hasta cala Pedrosa.
Llofriu aún tiene el carácter de los pueblos pequeños de la parte interior del Ampurdán. Las casas se construyeron entre los siglos XVII y XIX y están dominadas por la iglesia. Su origen es medieval y todavía se percibe en el trazado de las calle y en la puerta de la iglesia de San Fruitós.
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