
La Paz es una ciudad cosmopolita, multiétnica y multicultural. Está rodeada por la imponente cadena montañosa de los Andes, donde entre titánicos picos sobresalen el Illimani y el Illampu. Quienes han realizado vuelos a La Paz han quedado fascinados con el entorno paisajístico de la bella región.
La Paz es una muestra muy representativa de la exuberancia de Bolivia. Las fiestas religiosas, con danzas y atuendos típicos de cada lugar que caracteriza al país, son otros de los símbolos más representativos de la cultura autóctona.
En la capital existen atractivos turísticos muy llamativos como iglesias y museos que muestran una arquitectura colonial muy representativa, lo cual puede evidenciarse con la Iglesia de San Francisco, la calle Jaén y su conjunto museístico, entre ellos la Casa de Murillo y el Museo del Oro, repositorio de la orfebrería de las antiguas culturas precolombinas.

Se recomienda visitar los pintorescos mercados indígenas y recorrer las calles cercanas a la Iglesia de San Francisco. La isla del Sol es otro de los grandes atractivos, se trata de un sitio maravilloso en el lago desde donde se pueden apreciar magníficas vistas hacia los nevados de la Cordillera Real.
La Paz pone a disposición de los turistas un amplio abanico de caminos construídos antes de la llegada de los españoles, se trata de una amplia red vial que comunica al altiplano con las zonas fértiles de los valles y las llanuras amazónicas.


