
En el Centro histórico de la capital de Italia se encuentran los museos más importantes. El Museo de Roma está en el interior del Palacio Braschi, construcción que data del siglo XVIII; el Museo Barracco en la Piccola Farnesina; el Palacio Altemps; el Museo Mario Praz, y el Museo Napoleónico, estos dos últimos situados en el Palacio Primoli.
No es un museo pero también vale la pena visitar la Iglesia di Sant’ Agostino, de estilo renacentista en la que hay valiosas obras de arte realizadas por Sansovino, Rafael o Caravaggio, entre otros. La cúpula más alta de la ciudad está otra iglesia, la de Sant’Andrea della Valle.
El Palacio de Montecitorio está localizado en la plaza del mismo nombre. Fue proyectado por Bernini y acabado en el año 1650 y en su interior ha llegado a estar el tribunal del Estado del Vaticano, aunque desde 1871 alberga la sede de la Cámara de los Diputados. Al lado de la plaza hay otra, la Plaza Colonna que destaca por ser donde está el Palacio Chigi, del siglo XVI, residencia del presidente del Consejo de Ministros. A la plaza se le puso ese nombre por la columna que el emperador Marco Aurelio ordenó levantar para conmemorar sus victorias en el río Danubio contra los bárbaros.
Foto vía: Turismo de Roma.


