
Desde la Plaza de España, yendo por la Calle Via del Babuino se llega a la ovalada Plaza del Popolo, y siguiendo por la calle Via di Ripetta, nos encontramos con el Ara Pacis Augustae, o lo que es lo mismo, el Altar de la Paz de Augusto, un bloque de mármol que fue esculpido en el siglo XIII antes de Cristo para que conmemorara las campañas ganadas por Augusto en Hispania y Galia. El Mausoleo de Augusto está cerca de la plaza, además de las iglesias de San Rocco y Santi Ambrogio e Carlo al Corso.
Al final de la Via del Corso y andando un poco por Via del Tritone está la famosísima Fontana di Trevi, una de los atractivos turísticos más importantes, que según dice la tradición, quien tira una moneda de espaldas y por encima del hombro vuelve a la ciudad. Se cnstruyó en un muro perteneciente a un palacio en el siglo XVIII y es uno de los lugares de la capital de Italia que más turístas atrae aunque se trate de una simple fuente. Culpa de ello tiene en buena medida el cine, y es que en la película “La Dolce Vita” hay una escena en la que la actriz protagonista del filme, Anita Ekberg, se da un baño en la Fontana de Trevi.
Foto vía: Turismo de Roma.


