Uno de los lugares más bonitos de la Costa Brava española es Tossa de Mar, un antiguo pueblo de pescadores con mucha historia a sus espaldas y que lleva siendo un destino turístico al que acuden muchas personas a lo largo del año desde hace medio siglo aproximadamente.
Tossa combina naturaleza y playas, calas y acantilados. De hecho, la mayor parte de los arenales se encuentran en las calas que hay alrededor de la extensión. En lo que a la naturaleza respecta, está el Macizo de Cadiretes, que ocupa la mayor parte de la extensión del pueblo y varios terrenos de localidades cercanas como Lloret de Mar o Sant Feliu de Guíxols. quinientos diecinueve metros en total es lo que mdie el macizo y en él, además de fauna y flora, hay valles y hondonadas. Hay rutas marcadas que pueden hacerse tanto a pié como en bicicleta.
Seguimos en plena naturaleza con el Parque de Sa Riera, una terreno de alrededor de cinco hectáreas de superficie y que está a tan sólo medio kilómetro del centro del pueblo. En él encontramos la típica vegetación de los bosques mediterráneos con encinas, alcornoques y pinos en su mayoría. También hay un pequeño estanque artificial con fauna y flora de lugares pantanosos. Hay mesas y bancos para hacer picnics, na zona deportiva y otra infantil.
Foto vía: Trip Advisor.



