La principal vía de acceso para los viajeros internacionales que realizan vuelos a Barcelona es el Aeropuerto Internacional El Prat, el cual está situado a unos 10 kilómetros al suroeste de la ciudad. En este aeropuerto operan las principales aerolíneas del mundo, ofreciendo vuelos directos a las ciudades más importantes de todo el continente europeo y numerosas conexiones con otras ciudades del resto del mundo.
Otra de las vías de acceso más importantes de la ciudad, especialmente en lo que concierne al transporte de mercancías, es el Puerto de Barcelona. En menor medida, se utilizan tres puertos deportivos: el Puerto Olímpico, el Puerto Viejo y el Puerto de San Adrián.
A través de dos redes de transporte ferroviario, los viajantes podrán desplazarse entre las diferentes ciudades de la provincia. Una de las opciones es ofrecidas por RENFE, empresa que dispone de una red de 7 líneas, sin embargo, en los últimos años ha empeorado significativamente sus prestaciones. La otra alternativa de transporte es ofrecida por “Ferrocarrils de la Generalitat de Cataluña” FGC, la cual da servicio a un gran número de poblaciones.
El servicio de taxis es muy eficiente en Barcelona, los mismos se caracterizan por sus emblemáticos colores negro y amarillo (para las puertas y el capó). Aunque los amantes de la naturaleza y los ejercicios, prefieren utilizar la bicicleta como medio de transporte. El diseño urbanístico, a través de su amplia red de carriles-bici, de la ciudad propicia el uso de este práctico y económico recurso.
Otro de los medios de transporte públicos más veloz y económico es el metro, el cual llega a todos los rincones de la ciudad. En estos momentos está constituida por 9 líneas y cerca de 150 paradas, aunque se están realizando importantes obras de prolongación.




