
El Salvador es el país más pequeño de Centroamérica y paradójicamente se trata del único país centroamericano sin costa sobre el Mar Caribe. Su litoral se prolonga desde la desembocadura del río Paz, hasta la del río Goascorán.
Cada año, cientos de turistas de todo el mundo realizan vuelos a El Salvador atraídos por su patrimonio cultural.
La comida más representativa de El Salvador son las pupusas. Es una tortilla gruesa hecha a mano rellena con queso, chicharrón, frijoles o refritos. Otros platos típicos son el atol shuco, la yuca frita/salcochada, el pan con chumpe (pavo), los tamales de gallina, etc.
La cumbia es el ritmo por excelencia que predomina en todo local de entretenimiento. La música tiene un rol protagónico en El Salvador.

La identidad cultural de El Salvador es una fusión de las culturas maya, lenca, nahua, ulúa, española y demás grupos étnicos minoritarios. Salir de compras es la mejor forma de hacer inmersión en la cultura autóctona, pues abundan las tiendas de productos artesanales. Los artículos de pintura, de cerámica y de textil son las expresiones más emblemáticas.
Los turistas podrán encontrar alojamiento por un precio muy asequible en El Salvador, debido a la relación monetaria.


